Gran segunda parte, pero sin rematar a un Bayern zombi

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Cristiano bayern zombi
Cristiano bayern zombi

El Real Madrid volvió a ganar en el Allianz Arena. Pero al final, queda la sensación de no haber completado la faena, de haber dejado al Bayern en un estado zombi, sin haberlo rematado. No fue porque no lo intentara. Las estadísticas del partido así lo demuestran. Hasta doce tiros entre los tres palos, diez paradas de Neuer, algunas de un mérito superlativo. En el área contraria Navas solo tuvo que actuar dos veces, una sin éxito.

El Bayern se hundió cuando se quedó con diez jugadores. Javi Martínez nos regaló la superioridad en una entrada a Cristiano en el centro del campo cuando dos minutos antes había visto una tarjeta. A partir de ese momento los muniqueses desaparecieron. Su ausencia y la presencia de Marco Asensio, en sustitución de Bale, dejaron sobre el césped un solo equipo.

Hay jugadas que marcan un partido. En ocasiones, dos. Si además son consecutivas es un mazazo. La primera fue, en el minuto 45, un penalti fallado por Vidal, que mandó el cuero por encima del larguero. Hubiera sido el 2-0 ya que el chileno había abierto el marcador en el minuto 25. Por cierto, el penalti no fue ya que el balón le dio en el hombro a Carvajal. Pero Rizzoli, o mejor dicho el asistente de fondo, vio la espalda del lateral e interpretó mano. Justo a la vuelta del descanso, a los dos minutos, llegó la segunda jugada capital. Casemiro sacó rápido una falta hacia Carvajal, solo en la banda derecha. El lateral puso un centro medido que Cristiano remató de volea.

 

Benzema pudo abrir el partido

El Bayern salió dispuesto a que el Madrid regalara el balón de salida, presionando los saques de Navas. Pese a ello el primer aviso serio lo dio el Madrid en un remate picado de Benzema que Neuer punteó antes de que el balón tocara en el larguero. Pero quien más se aproximaba era el Bayern, sobre todo con saques de esquina. Demasiados. Y en el quinto, cuando solo se llevaban 25 minutos, Vidal batió a Navas. El costarricense pudo hacer más, porque el cabezazo, aunque potente, fue centrado. Manos de mantequilla.

Hasta los minutos finales de la primera parte el partido se jugó en el centro del campo. Cuando el balón salía de ahí las defensas se imponían a los atacantes. Así hasta el minuto 39, cuando los alemanes tocaron corneta y buscaron el segundo. Lo tuvo Muller, pero muy premioso. Luego Robben logró por primera vez alcanzar la línea de fondo y su servicio lo cabeceó fuera Vidal. Cristiano, en el 42, probó a Neuer y luego fue Kroos el que tiró desde lejos pero fuera del marco. Y llegó el penalti, y llegó el fallo. Antes de irse a las duchas Bale también probó fortuna.

Si antes del intermedio el acoso fue muniqués, a la vuelta le tocó el turno al Madrid. Los de Zidane, desdibujados en la primera parte, acertaron en su primera ocasión en la vuelta al terreno. El gol, junto al error del penalti, fue una losa. Más, fue una lápida para los alemanes porque el Madrid empezó a tener ocasiones claras. Una buena jugada de la BBC murió en un mal control de Cristiano y luego Neuer hizo un paradón a un cabezazo de Bale. Las manos del gigante alemán están forjadas de acero, no como las de Navas.

 

Expulsión de Javi Martínez y Cristiano marca el 100

Antes de la expulsión el segundo tiempo ya pintaba de blanco, o de negro, que así jugó el Madrid en el Allianz. Ancelotti retiró a Xabi Alonso para reestructurar al defensa metiendo a Alaba de central y Bernat en el lateral. El Madrid tenía media hora para solventar la eliminatoria. Tras unos minutos de tregua Benzema tomó el protagonismo. Primero con un cabezazo fuera, después con un remate que puso colofón a una buena internada de Carvajal. Pero ahí estaba Neuer, que también usa el pie para parar. También Asensio se atrevió desde lejos. Cada dos minutos, o menos, el portero alemán tenía trabajo que solventar.

Cristiano, que había marcado con su primer tanto su gol número 99 en competiciones europeas, se topó con otra mano de Neuer en el minuto 75. Pero dos después, convirtió con la suela en gol un pase de Asensio a la frontal del área pequeña. Llevaba desde Dortmund, hace más de seis meses y seis partidos, sin ver puerta. Pero en el Allianz recuperó su instinto depredador, hizo doblete y alcanzó el centenar de goles, 97 de ellos en la Champions (más otro en la previa) y dos en la Supercopa de Europa.

 

Faltó el tercer gol y habrá que rematar al zombi

El Bayern estaba zombi y el Madrid intentaba darle el golpe de gracia. El protagonismo pasó a los laterales. Marcelo ya vivía en campo alemán, y a veces hasta en el área. Tuvo su opción en el 80, pero su tiro con el exterior no cogió puerta. Por el lado contrario, Carvajal estuvo a punto de reeditar el gol de Trondheim. Su eslalon de futbolistas muniqueses murió de bruces en el área. El tercer gol hubiera sido definitivo. Y llegó por obra de Sergio Ramos en una falta botada por Kroos. Pero el central, adelantado a la zaga alemana, tardó en retroceder y colocarse en posición legal.

La eliminatoria no se cerró, pero pinta bien. El camero no vio ninguna tarjeta y podrá jugar la vuelta. Si el martes, el Real Madrid que vemos es el de la segunda parte, estaremos en semifinales. Si no, el zombi alemán, sobre todo con el hoy ausente Lewandowski, puede darnos un serio disgusto.

 

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