Primero fue la remontada, luego llegó otra siesta tras el descanso

0
645

Un buen primer tiempo con un mal inicio y un mala segunda parte con el premio final del tercer gol es el resumen exprés del partido que ponía al Real Madrid a la par en el campeonato doméstico y le alza al tercer puesto de la clasificación. Una vez más y ya son incontables, el equipo empezó perdiendo, lo que equivale a decir que es imposible mantener la puerta imbatida. Un mal inicio así en París sería una invitación al cardiólogo. Pero como ante los parisinos, o ante el Betis hace unos días, demostró su capacidad y obró la remontada antes de la media hora de juego.

Lo peor del gol a los cinco minutos de Bustinza fue la endeblez de la zaga. Era el primer córner pepinero y el Madrid perdió todas las batallas en el área. Fue un servicio al primer palo, prolongado a la frontal del área pequeña donde Bustinza pudo rematar al adelantarse a Sergio Ramos. Casilla paró en primera instancia con el pecho, pero el balón continuó en dirección a la portería. La picardía de Bustinza retrató la bisoñez de Theo. El lateral, bajo palos, no leyó con rapidez la jugada y en cambio de resolver con un voleón despejó hacia adelante topándose con el cuerpo de Bustinza que se le había echado encima. Un gol de cuchara, de esos que solo se ven en el futbolín.

A todo esto Zidane sorprendió una vez más en la alineación. Bale calentó banquillo y dibujó un sistema con Benzema de único punta. En el campo se distribuían los jugadores en un 4-2-3-1 con Isco y Asensio con bastante movilidad.

Dos buenos goles

El Madrid empezó a mover el balón con bastante soltura. Además presionaba bastante arriba, una dificultad que el Leganés no supo solventar. Fruto de esta aplicación en el minuto 11 llegó la igualada. Siovas despejó mal, Casemiro se quedó con la pelota y Kovacic vio a Lucas Vázquez bien posicionado. El gallego cruzó bien ante Casilla.

Asensio dejó detalles de su calidad, aunque pasado el cuarto de hora se fabricó una jugada, pero su remate raso no respondió al peligro de la acción. El Madrid dominaba el juego y en el minuto 29 confeccionó una jugada de triangulaciones vertiginosas al primer toque entre Benzema, Casemiro y Lucas Vázquez que el brasileño finalizó en posición de ariete.

Casilla salvó el empate

De ahí al descanso el Madrid gestionó la pelota y Casilla fue un mero espectador. El único peligro lo generó Isco, pero le sobró algún regate, sobre todo dentro del área. En la reanudación fue otra historia. El Madrid se dejó el fútbol en el vestuario y se dedicó a defender el resultado, buscando alguna contra que no llegó hasta que Bale se personó en el campo.

Antes, Casilla salvó el empate con la mejor, y su única parada, del encuentro. en el minuto 64. El Zhar penetró bien y cómodamente por la derecha, la banda de Theo. Su centro lo remató a bocajarro Beauvue, pero el de Tarragona se ganó el sueldo.

Mal detalle con Ceballos

Más tarde que nunca Zidane hizo los cambios. Era el minuto 76 cuando metió al galés en sustitución de Benzema, que a todo esto hizo un buen partido (en la primera parte, como todos). Tan infame fue el segundo tramo blanco que el Madrid solo tiró tres veces a puerta. Y la primera ocasión fue un tiro de Isco a la media vuelta desde la frontal del área en el minuto… 82. Seis después fue Bale el que soltó un latigazo cruzado desde la esquina del área que obligó a Cuéllar a estirarse. La tercera fue el penalti cometido sobre Kovacic que transformó Sergio Ramos.

Y un detalle final impropio de Zidane. Ceballos estaba preparado para salir, se supone que para perder algo de tiempo en los últimos minutos. Con el penalti, lanzado en el 90, el partido estaba resuelto. Ni siquiera antes de que sacara el Leganés se hizo el cambio. Este ocurrió en el 92. El de Utrera entró andando -quedaban tres segundos- y se quedó en la banda. Estuvo en el césped 28 segundos al prolongar el árbitro algo más el partido. Zizou, eso no se hace…

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here