Un partido que se olvidará como lágrimas en la lluvia

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Pitó el árbitro y Zidane levantó el pulgar. ¿Por el buen partido de sus jugadores? No. El gesto iba dirigido hacia Abelardo. Fue una tarde en lo que lo único intenso fue la lluvia y lo único bueno la victoria. Pase lo que pase dentro de siete días en el Camp Nou, el Real Madrid seguirá comandando la clasificación.

En una tarde gris y con lluvia intensa, el Real Madrid saltó al césped con una camiseta reciclada con plásticos recuperados del mar. Zizou recicló la alineación dando minutos a jugadores que salían de lesiones y concediendo descansos. De los primeros, ninguno  dio la talla. De Danilo no se tuvo noticias, Benzema estuvo inoperante en la primera parte y oyó pitos en la segunda, James, ni fu ni fa.

Se salvaron un Cristiano Ronaldo enchufado desde el principio y con dos goles más en su zurrón, y el despliegue físico de Kovacic y Nacho. El chico está tirando la puerta abajo y reclamando un puesto de titular. Sirve para un roto y un descosido. Y nadie detecta el zurcido sobre el original. De un servicio perfecto de su zurda nació el segundo gol. Un pase tenso a la cabeza del portugués que este cruzó al palo contrario de Mariño. Era el minuto 18 y la parroquia barruntaba goleada. Fue un espejismo. El Sporting cogió el mando con el beneplácito blanco. Y así pasaron los minutos…

Así llegaron los sustos. Ya en el arranque del partido, antes de abrir el marcador Cristiano con un penalti infantil de Sergio a Lucas Vázquez, Carmona pudo poner el partido cuesta arriba. Con el partido encarrilado los blancos se pusieron a sestear. Tan relajado estaba el equipo que Modric falló un pase fácil que permitió a los asturianos montar una internada libre de obstáculos por su flanco izquierdo que resolvió Carmona adelantándose a la zaga blanca. Una prueba más de la falta de intensidad del equipo en el día de hoy. Al descanso se llegó con la mínima ventaja.

 

Cop manda el penalti a las nubes

La segunda parte pasó de forma plomiza, como era la tarde. A título de inventario… hasta que a falta de diez minutos Hernández Hernández es engañado por Víctor Rodríguez. Piscinazo en toda regla. Cierto es que Nacho le pone la mano en el hombro. Ligeramente, el resto de la interpretación la protagonizó el delantero. Duje Cop pusó el balón en el punto de penalti, se tomó las pulsaciones en el cuello y mandó el esférico a esas nubes que descargaban sobre el Bernabéu.

Pocos minutos después, Keylor Navas dejó su sello con un paradón a Cop. Ni siquiera Cristiano pudo finiquitar el encuentro en una contra que arrancó en la medular y en la que prefirió jugársela él que ceder a un Benzema que estaba solo a su izquierda. El árbitro decretó sólo dos minutos de descuento. Los correctos. Sí, hubo seis cambios, pero sólo tres interrupciones del partido porque hubo dos en cada parón.

Lo que empezó con indicios de goleada terminó como viene siendo este curso del Real Madrid en su feudo, con agobios. Lo positivo fueron los tres puntos y otra muesca en la racha de 31 partidos sin derrota. Parecía que el Madrid estaba más preocupado e interesado en lo que pasará en el resto de la jornada que en el rival de hoy. Dio por sentada una victoria ante el Sporting, que contabilizaba sólo dos puntos de los últimos 30, y que estuvo en un tris de no producirse. Total, un partido fue para llorar. Debe ser que el Madrid se reserva para el Camp Nou. Y eso fue peligroso.

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