Desde ya este partido es leyenda con ‘hat-trick’ de Cristiano

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Cristiano Ronaldo dos Santos (7) Real Madrid's player celebrates the (3,2) after scoring his team´s goal. gets a hat-trickUCL Champions League between Real Madrid vs Bayern Munchen at the Santiago Bernabeu stadium in Madrid, Spain, April 18, 2017 .

El Real Madrid sigue vivo en la Liga de Campeones. Sigue con la opción, por primera vez en la historia de la Champions, de repetir título dos años consecutivos. Faltan las semifinales, el rival lo conoceremos el viernes, y por supuesto viajar a Cardiff y ganar la final. Pero al sorteo el equipo blanco llega con mucho sufrimiento, tras haber vivido en el alambre de la eliminación, en un partido que nunca se olvidará en el imaginario del Madrid… ni del Bayern. Ambos deleitaron con un partido de leyenda. Por momentos, se mascó que pudimos pagar muy caro el no haber matado la eliminatoria en Múnich, cuando durante media hora jugamos contra diez.

El partido de vuelta ha tenido de todo. Agotador, agónico, emocionante, vibrante, vertiginoso. Todo lo que se les ocurra. Tiene un hueco en la historia de la Champions. Dominio alterno, expulsiones diferidas, rojas injustas, penaltis no pitados, fueras de juego en dos goles -uno para cada bando-, ocasiones salvadas bajo palos y un Neuer que mantuvo en pie al Bayern casi hasta el final. ¿Qué más se le puede pedir? Un partido en el que brillaron las estrellas y lucieron los hombres. Cristiano, Neuer, Asensio, Marcelo, Robben, Carvajal… Un partido para deleitarse, tenerlo y verlo repetido una y otra vez. El Bayern cayó con honor y orgullo, de pie, llevando el partido a la prórroga, donde con diez la gasolina le duró un par de minutos.

El encuentro ha sido un monumento a la Copa de Europa, un duelo entre dos grandes clubes que engrandecieron aún más su gigantesca leyenda. Ambos estuvieron cerca de noquear al otro en varios momentos. Un enfrentamiento que se recordará, con aciertos (pocos) y errores (muchos) del árbitro, la próxima vez que se crucen por el camino.

 

Empieza el Bayern, contesta el Madrid

Al equipo de Ancelotti no le quedaba otra que atacar y en eso se afanó de salida. Sobre todo por la izquierda, donde Alaba y Robben superaban a un Carvajal al que no le llegaban las ayudas. También por la derecha Lahm se sumaba con facilidad. Tanto énfasis pusieron en su energía los alemanes que Vidal se pasó de rosca y vio una tarjeta tempranera. Tarde o temprano, en partidos de pierna fuerte como estos, tenía que llegar lo que le ocurrió. Eso sí, el chileno debe dar gracias que Kassai, que le permitió jugar 36 minutos extra.

El primer cuarto de hora fue del Bayern. Thiago (Marcelo taponó su tiro a bocajarro), Robben y Vidal no definieron ante Keylor. El costarricense, en su mejor intervención, salió rápido fuera del área y se anticipó a Robben tras una pérdida de Casemiro. El dominio alemán empezó a remitir y el testigo pasó al Madrid. Benzema conectó un cabezazo picado pero muy cruzado. Luego emergió un gran Carvajal que le devolvió la pelota a Alaba y encontró una autopista por el costado del austriaco. El defensa español soltó dos disparos, el segundo parado con dificultades por Neuer y cuyo rechace remató Sergio Ramos. Boateng sacó bajo palos.

El partido era tan completo que hasta Benzema pudo marcar de cuchara cuan futbolín en un mal despeje de Hummels. Los últimos minutos de la primera parte llevaron el sello de Kroos, pero su mira no estaba bien calibrada. Tampoco la de Cristiano. El portugués primero fue egoísta y se topó con Neue,r y luego malogró una contra de tres contra tres llevada por Marcelo en la mejor versión de un mediopunta.

 

Kassai perdona a Vidal

Tras el descanso llegó la no expulsión de Vidal, un tiro ajustado de Isco y una vaselina de Robben que Marcelo sacó bajo palos. A un partido que iba creciendo en emoción y juego, disputado como un combate de pesos pesados, le faltaba el gol y este llegó por un penalti extraído por el extremo holandés a Casemiro. Era el minuto 53. Uno después Robben ponía un balón a Vidal que voleó en forma acrobática fuera.

Marcelo crecía y una internada suya no encontró rematador. Después, Navas se adornaba en un tiro de Ribery. Las treguas eran mínimas, si acaso en los cambios, como la entrada de Asensio en el 64 por un hoy desdibujado Benzema. En el 69 se le pitó un fuera de juego que no era a Cristiano. Después, un barullo en el área blanca en el que pudo pasar de todo y no pasó nada.

El partido se encaminaba a su último cuarto de hora y podía decantarse para cualquier lado. Carvajal pecó de individualismo en el 73 cuando tenía a Asensio solo a su izquierda. Luego Lewandowski pinchó una pelota en una contra, pero al milisegundo los zagueros blancos cayeron sobre él. En el 76, Casemiro, tras un trompicón, puso un pase a la cabeza de Cristiano, que anotó su gol 98 en la Liga de Campeones. En la jugada siguiente, y tras un fuera de juego en el pase de pecho de Muller a Lewandowski, Sergio Ramos batió a Navas. Mazazo y posible prórroga.

El vértigo iba a continuar. Asensio empezaba a marear al Bayern. Kassai le perdonó la expulsión a Casemiro. Lucas Vázquez remató de volea al lateral de la red de Neuer. Y, en el 84, la expulsión de Vidal. Los últimos diez minutos, los únicos tranquilos, con ambos esperando a la prórroga.

 

El Bayern tienta y el Madrid aplasta

Contra todo pronóstico, el arranque del tiempo extra se jugó cerca del área blanca. Pero las ocasiones cayeron en la portería de Neuer, que frustró un tiro de Cristiano y otro de Asensio. Entre medias, una caída de Casemiro ante Boateng en el área que si se pita, bien pitado está. Tanto hizo el brasileño por buscar al defensa, como el zaguero por impedir el avance del blanco.

A un minuto del descanso llegó el gol 99 (el 2-2) de Cristiano en la Champions fetén (uno más en la previa). Estaba en fuera de juego, pero recordamos que el 1-2 vino precedido de otro. El videoarbitraje hubiera trabajado a destajo. Y más de uno se tragaría sus quejas (a lo que hay que recordar el penalti inexistente de Carvajal en la ida). El 2-2 nos ponía en semifinales, pero un gol alemán nos dejaba sin ellas. Pero el Bayern ya estaba fundido.

La segunda parte fue un monólogo blanco. Sobre todo tras el jugadón de Marcelo (¡qué manera de celebrar su partido 400!) cortando el centro de la zaga alemana y generoso con Cristiano (hat-trick, centernario goleador en la Champions y quinto gol en la eliminatoria). El cuarto gol, obra de Asensio, premió al mallorquín.

Gran partido, inmensa eliminatoria, justa clasificación del Real Madrid, muy sufrida por culpa de un extraordinario Neuer. Y desde aquí homenajear a dos grandes, dos leyendas. Lahm y Xabi Alonso (ovacionado por el Bernabéu en su cambio) disputaron su último partido en la mejor y más bella competición de clubes.

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