El partido del silencio en diez detalles

0
141
partido del silencio maradona napoles bernabeu

El partido del silencio, así se denonimó al Real Madrid-Nápoles se disputó el 16 de septiembre de 1987. Era la ida de los octavos de final de aquella edición de la Copa de Europa. Todo un bombazo en la primera eliminatoria. El encuentro se disputó a puerta cerrada. La UEFA sancionó al club blanco con dos partidos sin poderlos disputar en su estadio con público por unos incidentes en una eliminatoria ante el Bayern de Múnich del anterior curso.

Juanito y Hugo Sánchez, ausentes en el partido del silencio

Además, hubo más sanciones para el Real Madrid. Dos ausencias significativas para este partido del silencio. A Juanito se le inhabilitó poder jugar hasta el 31 de julio de 1992, a Hugo Sánchez con un partido y al club merengue se le impuso una multa económica de 3.5 millones de pesetas de la época.

1. Unos 200 seguidores madridistas esperaron al autobús del equipo

Antes del inicio del partido del silencio hubo ambiente en las inmediaciones del estadio. Cerca de 200 aficionados merengues esperaron al autocar del equipo en su entrada al Santiago Bernabéu. Fue una forma de darles ánimos antes del partido. Bufandas ondeadas, gritos y cánticos de apoyo. Mientras, unos minutos antes, todo lo contrario con la llegada del Nápoles al estadio. Maradona y compañía fueron abucheados. Al argentino se le pudo ver sonriente y trajeado detrás del chófer.

2.Casi 500 espectadores presenciaron el partido

Mientras, solo unos privilegiados pudieron ver el partido del silencio en directo. 70 personas por cada equipo. Por parte del Real Madrid, directivos, con sus familiares, mientras que el resto fueron invitaciones. En especial, a políticos y representantes de la RFEF y LFP. No faltó a la cita Miguel Muñoz, seleccionador nacional de entonces. Mientras, los otros espectadores fueron periodistas. Nada más y nada menos que 359 profesionales se acreditaron para este partido.

3. Pasodobles y zarzuela para amenizar la previa del partido

Antes del inicio del partido del silencio se pudo escuchar por la megafonía del estadio varias piezas musicales para amenizar la espera del toque de silbato del colegiado Igna. En especial, la música elegida fueron pasodobles y temas de zarzuelas.

4. Dos gigantescas pancartas en cada fondo

Ante la ausencia de público, al club se le ocurrió la idea de transmitir algo de calor a los jugadores merengues. Para ello, se colocaron banderas del Madrid en las vallas de los graderíos, en especial en los fondos. Pero sobre todo, la instalación de dos pancartas gigantescas en cada fondo. En el Sur una que decía: “Ahora más que nunca: ¡Hala Madrid!. Y en el Norte, otra con esta leyenda: “Con público y sin público, el Madrid es único”. Mientras, en la Tribuna, una bandera de España.

5. La palabra gol en los videomarcadores

Cuando los futbolistas del Real Madrid saltaron al terreno de juego acompañados por los del Nápoles pudieron leer en los videomarcadores la palabra gol. Una buena forma para motivarles. Además, no faltó en los prolegómenos del parido del silencio que sonara por la megafonía el himno del Real Madrid.

6. La narración del partido de una emisora se pudo escuchar

Llamó la atención que pudo seguirse durante todo el partido la transmisión del partido de una emisora radiofónica a través de unos altavoces colocados cerca de la zona de tribuna. Además, se pudieron escuchar los comentarios de los jugadores. De ánimo, consignas y algún que otro taco o provocativo.

7. Caño de Chendo a Maradona

El actual delegado del Real Madrid le hizo un marcaje perfecto al astro argentino. No le dejó tocar apenas el balón. Sin usar juego violento y echando mano de una gran anticipación y concentración. Mientras, Maradona acabó desquiciado y se pasó el partido dando órdenes a sus compañeros. Incluso, en una subida del lateral se permitió el lujo de hacerle un caño junto al banderín del córner. Fue en el minuto 11.

8. “Encima, encima”, gritos de Camacho

El entonces lateral no paró de motivar a sus compañeros desde el banquillo. Camacho daba muestras de tener madera de entrenador. Mientras, Leo Beenhakker daba las pertinentes órdenes tácticas desde la banda, el albaceteño hizo también sus pinitos.

“Venga, venga, venga hay que seguir fuertes” o “Encima, encima” fueron algunas de sus consignas.Mientras, más de uno en el banquillo quedó impactado con la actitud de su compañero. El entonces lateral llevó la voz cantante en el partido del silencio. Quedó evidente que Camacho tenía madera de entrenador. Dos años después colgó las botas.

9. Ferlaino se pasó todo el partido de pie en el palco

Por su parte, el presidente del Nápoles fue un manojo de nervios durante el partido. Lo siguió de pie en vez de hacerlo sentado al lado de Ramón Mendoza. Mientras,Ferlaino, que a veces se bajaba al banquillo de San Paolo para segur los partidos, lo hizo postrado junto a una columna en el Bernabéu. Cuentan algunos que incluso se arrodilló en alguna que otra ocasión.

10. En Cataluña siguieron el partido a través de las parabólicas

Por otro lado, el Real Madrid-Nápoles no fue televisado en directo en Cataluña. Coincidía con un partido del Barcelona ante el Os Belenenses, correspondiente a la copa de la UEFA. Por tanto,los aficionados blancos de esta Comunidad se las tuvieron que ingeniar para poder ver el partido a través de la pequeña pantalla. Hubo una minoría que se desplazó a puntos de Aragón para poder ver el partido. Pero la gran mayoría lo hizo a través de las antenas parabólicas instaladas en cafeterías, hoteles o en comunidades. Se estimó como consecuencia que unos 25.000 aficionados eligieron esta vía.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here