Una obra de arte dibujada en París

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Una obra de arte dibujada en París
@realmadrid

El Madrid no pasó en el Parque de los Príncipes una eliminatoria. No eliminó al multimillonario PSG. El club que cumplía 116 años en la noche parisina dejó para su excelsa historia un óleo lleno de luz futbolística en todos los planos. En lo defensivo y en lo ofensivo. Una obra de arte que pasará al libro de oro. Fue un partido redondo, con un resultado corto para los merecimientos del equipo, que empequeñeció al conjunto de Emery. Ahora muchos dirán que el PSG no es un grande, que no ha ganado nada importante en Europa, que no estaba Neymar o que Emery no es un técnico de altura.

Lo cierto es que el Madrid ejecutó una obra magna, una oda al compromiso. Zidane se la jugó. Se la iba a jugar, pusiera a quien pusiera en el once. Solo el resultado evitaría las críticas. Y este le ha respondido con contundencia. Dejó en el banquillo a los recién recuperados Modric y Kroos. Sentó una vez más a Bale. También calentó banco Isco. Apostó por su querido Benzema. Ahora nadie le podrá discutir que este alineador -para muchos- acertó de pleno. El doble pivote Casemiro-Kovacic frenó por el centro cualquier acometida parisina. Lucas Vázquez y Asensio cerraron a cal y canto las bandas en fase defensiva y crearon todo el peligro por las alas.

El PSG no salió a lo loco. Parecía más el inicio de una eliminatoria en el partido de ida que el intento de remontada. Ese que cualquier manual dice que hay que hacer la primera falta, el primer disparo, lo primero de todo. El Madrid, bien plantado, dominaba el juego. Incluso sacó el primer córner en el minuto 8. Keylor hasta vivía tranquilo. Emery inició el partido con Mbappé y Di María a pierna cambiada, pero ni así ni cuando los permutó a su banda natural los franceses pudieron con la zaga blanca.

Benzema, la más clara

El primer susto para los franceses fue un centro que tropezó en un zaguero galo y se convirtió en un globo que Areola sacó bajo palos. Un minuto después Benzema tenía su primera ocasión que acabó en córner. No fue hasta el cuarto de hora cuando Mbappé, que ya andaba por la derecha, le ganó la espalda a Marcelo en una pared larga. Sergio Ramos intervino para remediar la situación.

El Madrid, valiente, llegaba a presionar en ocasiones en el área de Areola. Y sin noticias del arreón de inicio del PSG fue el Madrid el que empezó a buscar el gol. La primera ocasión se dio en el minuto 17 en una jugada enhebrada entre Lucas Vázquez y Cristiano que finalizó Benzema, pero el balón terminó con un saque de esquina. Un minuto después fue Areola el que frustró un remate, con el pie, de Sergio Ramos.

En ningún momento el PSG pudo con el planteamiento blanco. Obviamente, los franceses podían ser peligrosos en cualquier momento, pero quien merecía ir por delante, tanto por juego como por ocasiones, era el Madrid. La más clara llegó en el minuto 38 cuando Benzema se plantó solo ante su compatriota, pero el pie de Areola negó la gloria a Karim. 

CR7 pone la guinda a un jugadón

Poco antes del descanso fue la primera vez que Navas fue exigido en un remate de Di María que el meta detuvo en dos tiempos. Luego, en un fuera de juego no pitado, Mbappé probó otra vez al portero . En la segunda parte, el Madrid siguió con el plan, jugando al fútbol y apagando con juego y un equipo plenamente comprometido en defensa. Había más ímpetu parisino en las grandes que en el césped.

Cristiano empezó a avisar a los cinco minutos con un cabezazo que se fue cerca del palo, aperitivo del gol. Era el minuto seis del segundo tiempo cuando Asensio le robó un balón a Alves. Cogió la moto por la banda izquierda, se paró, dio unos pasos hacia atrás y vio como Lucas Vázquez rompía en el área por el interior. Le filtró el pasé y el gallego levantó la cabeza para ponerle un centro que Cristiano, que se elevó en el segundo palo picando con violencia para batir a contrapié a Arola.

El PSG despertó y Cavani intentó una media chilena que le salió rana. Al cuarto de hora, entre Navas y los centrales achicaron un balón en el área pequeña. Poco después llegó la autoexpulsión de Verratti por una segunda amarilla por protestar desaforadamente a Brych una supuesta falta.

Empate y sentencia

El Madrid pudo cerrar la eliminatoria cuando Asensio se topó con el palo tras una combinación entre Marcelo y Benzema. Solo por accidente el PSG podía hacer algo y este llegó en una carambola tras un remate de Pastore que dio en Casemiro y rebotó en Cavani. Zidane reaccionó dando entrada a Kroos por un tarjeteado Kovacic. No fuera a darse un segundo accidente y se volviera a equiparar el número de elementos.

Benzema, en el 74, volvió a errar otra buena ocasión en una contra acompañado por Cristiano. Pero no fue tan asociativo como en otras ocasiones y al final se le apagó la luz. Pero el partido estaba decantado para el fiel blanco y la suerte acompañó a Casemiro en el 80 cuando un remate suyo acabó tropezando en un zaguero y haciendo una parábola que descolocó a Areola.

Los últimos diez minutos fueron un festival blanco de ocasiones. Se sucedieron una rosca de Kroos, un palo de Lucas, un tiro al lateral de Cristiano, un paradón de Areola a Isco, una media vuelta de Sergio Ramos que se lanzó al ataque. El marcador no premió el gran partido de los blancos. Hubo algo mejor: Europa ya no duerme tranquila. El campeón no piensa abdicar.

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