El Madrid llegó seis minutos tarde a la final con Boca

0
24
boca-campeon-2000
boca-campeon-2000

Dos pases en profundidad, el primero de Matellán para Delgado, que luego sirvió en bandeja a Palermo (que a su vez le ganó la cartera a los zagueros), y el segundo de Riquelme para el killer de Boca, que impuso velocidad, cuerpo y definición a Geremi, pusieron en seis minutos la final en franca ventaja al equipo xeneize. Fueron dos relámpagos clavados a la espalda de la defensa, lenta en todos los sentidos.

El Madrid reaccionó pronto. Un minuto después del segundo mazazo, Roberto Carlos probó el material del larguero con un derechazo. En la segunda intentona mandó, esta vez con su zurda prodigiosa, el balón a las mallas en un golazo marca de la casa. Pero el 2000 no fue un año gratificante a nivel universal para el Real Madrid. Once meses antes, en el Mundialito de Brasil, también fue un fracaso para el equipo de Del Bosque.

Tras ese inicio fulgurante entre un equipo que sabía que estaba en su final (tardó 23 años en volver a una cita de este calibre) y fue fiel al horario de la misma y otro que se despertó con un 0-2 en el césped, empezó el partido con casi 80 minutos por delante para levantar el  1-2. Pero el partido se jugó y no se jugó al ritmo que quiso Riquelme. Ralentizó y aceleró el encuentro al ritmo que convenía, mostró y escondió la pelota, se ofreció en todas las zonas donde era necesario.

 

Eramos favoritos sobre el papel, pero no lo demostramos

Hubo tiempo por delante para que los blancos lograran su tercera Intercontinental, pero el partido estuvo más cerca del tercer tanto de Boca que del de la igualada blanca. Casillas salvó una internada del Chelo Delgado en la que se coló entre ¡cinco! defensores para plantarse ante el portero antes del descanso. Tras el vestuario, Iker metió otra mano a un golpe franco de Riquelme. La mejor ocasión blanca estuvo en un cabezazo en el segundo palo de Raúl, pero el escorzo, a un palmo de la meta, no encontró portería.

Del Bosque metió a Savio, que tuvo un par de internadas buenas por la izquierda. En una de ellas sacó una falta que Figo mandó envenada pero no sorprendió al meta de Boca. Aunque Morientes saltó al césped, Riquelme, como dijo algún narrador argentino, puso el partido en la heladera, ante un Madrid con poca pólvora.

Eramos favoritos, con una nómina de ilustres que acomplejaba a cualquiera. Llegábamos tras haber ganado la segunda Champions (al Valencia) en tres años. Con Figo, con Roberto Carlos, con Raúl, Hierro, Casillas… Mientras, Boca sabía que era el partido de su vida. Mostró que lo que se comentaba sobre la clase de Riquelme y la voracidad de Palermo eran ciertas. Del Bosque había avisado a los suyos, pero Bianchi tuvo más predicamento en sus huestes y le ganó la tostada táctica, como hizo en 1994 con Vélez Sarsfield ante el Milan de Capello y de Baresi, Maldini, Albertini, Savicevic.

https://www.youtube.com/watch?v=255dBnWCAZ4

ALINEACIONES

REAL MADRID: Casillas; Geremi, Hierro, Karanka, Roberto Carlos; Figo, Makelele (Morientes, 77), Helguera, McManamann (Savio, 67); Guti y Raúl. Entrenador: Vicente del Bosque.
BOCA JUNIORS: Córdoba; Ibarra, Bermúdez, Traverso, Matellán; Battaglia (Burdissio, 92), Serna, Basualdo, Riquelme; Delgado (Schelotto, 88) y Palermo. Entrenador: Carlos Bianchi.

GOLES: 0-1 (3) Palermo. 0-2 (6) Palermo. 1-2 (12) Roberto Carlos.
ÁRBITRO: Óscar Ruiz (Colombia). Tarjetas a Helguera, Geremi, Ibarra y Battaglia.
ESTADIO: Nacional de Tokio. 52.511 espectadores.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here