Hernández Hernández, el mejor del Barça, priva al Madrid de la victoria

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El apellido Hernández sigue vivo en el Barça. Se fue Xavi Hernández, pero su testigo lo ha cogido José Hernández Hernández. El árbitro canario fue el mejor del Barça. El que le sacó del atolladero. Los azulgranas se vieron con la soga al cuello. Incapaces de parar el aluvión de juego blanco. Desbordados, superados, dominados. Cristiano Ronaldo, tras su gol el del empate, tuvo tres claras ocasiones en el primer tiempo. Dos se le fueron por centímetros y otra se la sacó Ter Stegen.

Hernández Hernández es un clásico perjudicando al Real Madrid. Se vio en el Clásico del Bernabéu del pasado año cuando no pitó un clamoroso penalti de Umtiti a Bale. O en Girona cuando dio por válido el 1-1 de los locales en fuera de juego y luego no vio un penalti en el área catalana.

Una injusticia que el Real Madrid se fuese al descanso con 1-1. Y encima se fue al vestuario en superioridad. Sergi Roberto se autoexpulsó por una agresión a Marcelo. Pese a las intimidaciones de los jugadores culés a Hernández Hernández se mostró firme. No tuvo más remedio que expulsar al lateral. Una roja como un piano.

Numéricamente, el Barça empezó el segundo tiempo con 10 jugadores en el césped, pero en realidad jugó con 11. Hernández Hernández, y su asistente, miraron para otro lado cuando Luis Suárez barrió a Varane en la jugada que supuso el 2-1 de Messi. La Pulga fue aclamada por la grada. Como lo hizo en el primer tiempo tras una entrada rozando la roja a Sergio Ramos.

Hernández Hernández no se atreve a pitar el penalti a Marcelo

Con el hándicap del arbitraje, Hernández Hernández, el Real Madrid siguió a lo suyo. Y con los recogepelotas desaparecidos. Quizás era la hora del pantumaca o del fuet. Jugando al fútbol. Si los entendidos puristas culés, que nos dieron el tostón con el fútbol de Guardiola, reconocerán que el Real Madrid fue superior en el juego con 11 y con 10. Aunque el Barça nunca jugó con 10 este Clásico.

Tras el golazo de Bale, que se jugó la pierna tras la tarascada de Jordi Alba, como antes Cristiano tras el recado de Piqué en su tobillo, se instaló el miedo y la cagalera en la grada del Camp Nou. Un estadio que se quedó mudo cuando Jordi Alba derribó de manera clamorosa y patente a Marcelo. Minuto 75. A José Hernández Hernández, el herededo de Xavi, por lo del apellido en Can Farça, le temblaron los pulmones. Miró para Sitges, Salou o quién sabe donde (como su juez asistente), y no se atrevió a pitar la pena máxima.

Otro clásico atraco. Me temo que los tebeos catalanes no titularán así sus portadas. Pero eso pueden pedir que Hernández Hernández pite el próximo Joan Gampert o la final de la Copa de Cataluña. Que pena que sea canario. Seguro que si su nacionalidad no fuese la española hubiesen promovido una campaña para ser el colegiado de la final de Kiev. Hernández Hernández, toma nota. El Var se instalará la próxima temporada. Al Barça se le acabará el chollo con él.

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