El cremoso Nápoles se pudo llevar un saco de goles

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Toni Kroos (8) Real Madrid's player celebrates the (2,1) after scoring his team´s goal. UCL Champions League between Real Madrid vs Napoles at the Santiago Bernabeu stadium in Madrid, Spain, February 15, 2017 .

Diez en su saco de goles, como el Rayo de Paco Jémez, se pudo llevar el cremoso Nápoles del Bernabéu, porque el Real Madrid sumó al 3-1 (corto, según el 77% de los madridistas) otras siete ocasiones de gol aparentemente fáciles ante Reina.

Por lo visto sobre el terreno de juego, al Nápoles del meticuloso Maurizio Sarri le falta consistencia defensiva y le sobra aderezo en ataque si pretende competir con el vigente campeón de Europa; y, sin embargo, ha logrado sembrar dudas en el Bernabéu sobre la eliminatoria (sólo el 58% de la afición opina que está fácil). Posiblemente, porque es de temer el carácter bipolar de un equipo que combina una sutil mecánica arriba con errores incluso de concepto en la retaguardia.

Un ejemplo: en el segundo gol, que culmina con el “krooschut” raso, geométrico y a contrapié (48´) del alemán, Koulibaly se arroja a los pies de Ronaldo precipitadamente, propiciando un pase atrás desde la línea de fondo que contemplan dentro del área hasta 8 impasibles defensores ajenos a Kroos, quien la pide con los brazos en alto, libre de marca.

Fue lo mejor del madeirense, felizmente transmutado para la ocasión en activo jugador de equipo, pero ausente de cara al gol. No hay consenso, así, sobre su contribución (convenció al 54% de los aficionados). Aunque en esta etapa final de su carrera (cumplió los 32 el 5 de febrero) sus mejores prestaciones son de ariete, anoche permutó lo que se espera y no espera de él: la pifia junto al punto de penalti en el 27´ y en el 65´ vuelve a enviar a las nubes otra oportunidad y sin embargo Marcelo (84´) y Benzema (1´,11´, 41´) frustraron jugadas suyas de mérito. El francés cuajó un sensacional primer tiempo, impartiendo lecciones de estilo. Cierto que falló cuatro ocasiones más o menos claras,  pero inicia la remontada (17´) superando el salto de Raúl Albiol en la impecable rosca que Dani Carvajal tira a lo Modric, con el exterior.

 

Una monumental volea de Casemiro selló el 3-1

Carvajal aportó más que ninguno de los zagueros y en la medular destacó Casemiro, solvente en su función táctica de tapón, aseado al distribuir juego y autor del estratosférico 3-1 (54´) al empalmar una monumental volea desde fuera del área que hizo inútil la palomita de Reina. El balón llega rebotado de una disputa de James con Albiol. El colombiano tuvo una muy buena, tras un pase filtrado por Kroos en el 72´, que se fue a la manopla del portero madrileño. James ha de intervenir más (porque puede) y ser más decisivo en el juego del equipo (el 77% de la afición opina que hoy por hoy no debe ser titular).

El madridismo espera a Bale, en su lugar, para la vuelta en San Paolo, donde la consigna de Zidane será aprovechar la debilidad defensiva de este Nápoles, cuyo principal valor radica en ese elegante gol que coló Insigne (7´) mientras Keylor Navas salía descuidadamente a tomar el fresco en el balcón del área.

Sólo por ese gol, habrá que esperar al partido en la Campania para dilucidar si los de Callejón, Zielinski y Mertens forman, o no, un equipo competitivo (en nuestra encuesta, 50% a favor y 50% en contra).  

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