Asensio hace el gol 6.000 y puede llegar al 7.000

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El Madrid se empieza a parecer al Real Madrid. Aún no lo es y llega tarde en la Liga, pero va avanzando partido a partido. En el Villamarín se vieron muchas cosas. Algunas habituales y buenas como que generalmente inicia bien los partidos, al menos hasta que se pone por delante en el marcador. O que Asensio y Lucas Vázquez aportan trabajo en las bandas. También que son más peligrosos que otros compañeros con más nombre. También volvieron otras casi olvidadas -aunque el miércoles ante el PSG fue un anticipo-, como la virulenta reacción de la segunda parte. Entre lo negativo sigue la facilidad con la que encajamos goles y la perniciosa asiduidad a desconectarse de los encuentros.

Zidane revolucionó a medias al equipo. A la baja de Kroos, el francés unió el descanso a Varane, Modric y Benzema. Sus sustitutos fueron Nacho de central, Lucas y Asensio en las bandas y Kovacic al lado de Casemiro. Arriba apostaba por la velocidad de Bale y Cristiano. Con dos equipos que quieren la pelota se empezó el partido.

Y el Madrid no necesitó generar muchas ocasiones para abrir el melón del marcador. En la primera llegada con visos de peligro llegó el gol. La jugada se gestó en la banda izquierda. El despeje del centro de Marcelo hasta Lucas Vázquez, que cedió a Cristiano. El luso remató duro y centrado. El rechace llegó a Asensio que desde el punto de penalti cabeceó a un Adán batido. Era el minuto 11 y el Madrid pensó que iba a ser coser y cantar y empezó a ponerse en plan espectador.

Arrollados por el Betis

Si no no se explica como Loren, en dos ocasiones, y Mandi rondaron el gol. Joaquín también dio opciones a Navas de lucirse en una falta que el costarricense resolvió con solvencia y plasticidad. Luego llegó la peor noticia de la noche. Se produjo la lesión de Marcelo al sufrir un pinchazo en la parte posterior del muslo derecho.

La asignatura pendiente de Navas le costó un gol al Madrid. Joaquín tuvo fe en un balón que se iba por la línea de fondo. El pase del bético, que llegaba a los 700 partidos oficiales, lo alojó Mandi, de cabezazo picado dentro del área pequeña. Esa zona, aquí y en Pekín, es territorio donde el portero debe imponer su ley. Navas deja que campen a sus anchas. Cuatro minutos después, nuevo error defensivo blanco. En esta ocasión en un mal balance. Carvajal fue a cerrar al centro de la defensa ante Joaquín, pero el veterano verdiblanco le quebró y abrió a Junior, que se presentó ante Navas. El meta hizo lo que pudo, pero el balón le superó con tan mala suerte de que Nacho no puedo reaccionar bien y alojó el balón en las redes.

Asensio hace el 6.000

La primera parte se cerró con un tiro de Cristiano a las manos de Adán. El varapalo de antes del descanso sirvió para hacer acto de contrición y el equipo salió con otro aire del vestuario. Así, también recuperamos los goles de estrategia. Lucas se vistió de Kroos en el córner y puso un buen centro a Sergio Ramos, que conectó un virulento remate al que Adán no llegó a reaccionar a tiempo.

No fue hasta el minuto 55 cuando hubo noticias de Bale. Pero el galés se topó en dos ocasiones con Adán, que le paró un disparo con el pie y otro con una buena mano, que además le costó una tarjeta de Gil Manzano al no cobrar el córner. El Madrid estaba desmelenado y hasta Carvajal se desató por la banda derecha para que Asensio alojara el balón con su zurda mágica en la portería. Fue un tanto con trasfondo: el gol 6.000 de la historia liguera blanca. Con 22 años, con su prometedor futuro y teniendo en cuenta que no han pasado ni diez años desde el 5.000 de Guti, es posible. Debe ser la piedra angular del Madrid de la próxima década.

Fin a la sequía de Benzema

Cristiano, que se tiró toda la primera parte cayendo una y otra vez en fueras de juego, no podía perderse el festival goleador. Casemiro le mandó un pase picado que el portugués resolvió con un recorte y un latigazo. Dos goles de ventaja y 25 minutos por delante son un caramelo para sestear en esta temporada. Y a ello se dedicó el Madrid. Además, Zidane retiró a Bale e introdujo a Isco en buscar de dormir el partido. Pero a cinco minutos del final el Betis se encontró con esperanzas cuando Junior dibujó desde la banda izquierda un pase con rosca perfecto para que Sergio León acortara distancias.

Zidane no quiso dejar a Benzema sin que sumara un partido y aprovechó para perder tiempo en el minuto 89. Pero Benzema no quiso estropear su estadística de los tres últimos años y apoyado en Lucas Vázquez cerró el marcador en el descuento y su sequía en Liga.

Buenas actuaciones de Marco y Lucas y una oportunidad perdida para Theo y Bale, que fueron irrelevantes en el partido. Sobre lo primero se abre la veda de si deben ser titulares en París. Si es por fútbol, están por delante de Bale y Benzema.

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